: : Miércoles culturales #2



Ya cabros... me estaba haciendo el gil con la "Sección Cultural de los miércoles"... la palabra de hoy, más que una palabra es una expresión, un chilenismo, "Cara de raja".

Cara de raja:
m. Un sinvergüenza, descarado a ultranza. Una persona que miente descaradamente para lograr algo.

Ejemplos podemos encontrar en muchas partes, sin embargo el Senado y la Cámara de Diputados parecen ser un imán para estas personas... puede que no todos quienes asisten a estos lugares lo sean, pero lamentablemente para el país la mayoría si lo son.

Publicado 18/02/2015

 

: : Miércoles culturales #1



Ya cabros... en la sección cultural de los miércoles... (Que hoy se inaugura)... conoceremos una palabra claramente ignorada dentro de la clase política y empresarial chilena.

Nepotismo:
m. Tendencia a favorecer a familiares y a personas afines con cargos o premios:
varios políticos han sido acusados de nepotismo.


Diccionario de la lengua española © 2005 Espasa-Calpe.
Muchas gracias por su atención, ahora pueden continuar normalmente con sus actividades.


Publicado 11/02/2015


: : Pasó la vieja



Quise decir tantas cosas y no lo hice. Me guarde todas las emociones una vez mas y las palabras simplemente estuvieron ausentes. El momento de hablar pasó rápidamente. Las oportunidades generalmente son así, impredecibles. Entonces miré hacia atrás esperando encontrar algo, no se que. No se bien lo que esperaba encontrar, solo se que ya no había nada mío, solo una plaza vacía, un balcón polvoriento, pasto seco y soledad.

Me vino entonces esa extraña sensación. Vacio. El silencio que hay cuando ya todos se han ido y solo queda apagar la luz y cerrar la puerta. Pena.

No es fácil contener las lágrimas en momentos así, sin embargo, es más terrible que estas nunca salgan. Creo que lo peor que nos puede pasar es que no podamos llorar. Que el dolor del destierro, del desarraigo, la partida de un ser querido o lo que sea no nos abandone nunca y se quede ahí para siempre.  

Quise decir tantas cosas y no lo hice. Quise hablar y no pude. Me callé. Miré al suelo. Sentí miedo, pavor. Me dediqué a escuchar en silencio, en todo caso esa es la mejor manera de escuchar, ya que si todos hablamos al mismo tiempo nadie entiende nada. Así es que escuché. Hice nota mental de cada letra, de cada rictus, de cada sombra. Pude decir algo y no lo hice.

Si alguna vez se repite la escena hablaré. Diré todo. No me guardaré nada. Ahora, ya pasó la vieja. La oportunidad de decir las cosas se fue para no volver. Hoy no queda más que seguir adelante con la vida y hacer como que nada ha pasado. Guardarlo todo en cajitas de colores hasta que la cabeza explote o se pare el corazón. Volver a sonreír pero con la mirada un poco más opaca que antes. Dejar que el brillo de la alegría se vaya y ser. Si, ser. Una vez más ser el que todos conocen o mejor dicho, el que todos creen conocer.


: : Pienso



Mientras escucho los compases alegres y sincopados de Lulu's Back In Town de Thelonious Monk pienso. Siempre estoy pensando. En general creo que me hace bien mantener la cabeza ocupada a ver si mantengo al alemán lo más alejado posible. Pero volviendo al tema, decía que pienso. Pienso en que este Chile que encontré después de más de veinte años de deambular por otros lares no es lo que esperaba encontrar. Es un país triste, golpeado y abusado. Andar el metro es una experiencia dolorosa. La alegría que esperábamos en los ochenta llegó, pero sólo llegó para algunos, claramente no para todos.

Hay mucha plata allá afuera, pero en bolsillos de unos pocos. La derecha y la izquierda se han ido disolviendo y parecieran ser una masa sin forma en donde viven para arreglarse entre ellos y pagar favores. Una vergüenza en un país donde la gran mayoría aún espera un cambio real.

Soñar en un país de sueldos decentes no es politiquería, es una necesidad. Exigir cambios es un derecho, igual que esperar una mejor educación, o al menos una menos mediocre. Esperar más no debería ser una utopía. Sentir que el chancho está mal pelado y decirlo en voz alta no debería ser reprimido, sino por el contrario, debería ser escuchado y atendido. 

La discusión por la educación no debería ser por quienes van a dejar de ganar mucho haciendo poco, sino pensar en los miles que merecen algo mejor. Por suerte, a pesar de todas mis cimarras, siento que en mis tiempos de escolar la enseñanza era decente. 

En algún momento quienes son elegidos para representar los intereses de la mayoría perdieron el norte. Se hicieron burgueses y se olvidaron de a quienes representan. Pierden el tiempo de manera grosera en discusiones menores mientras las bases de la sociedad chilena se van corroyendo de manera brutal. Los chilenos no merecemos lo que estamos recibiendo. Los tiempos han cambiado, lamentablemente, lo que mejor se ha hecho en todos estos años ha sido minar la voluntad aguerrida de un pueblo entero, dejando en su lugar una triste masa de ovejas que calladamente aceptan que se les pisotee a diario. Una pena. En eso pienso.